Por la gracia de Dios, soy lo que soy
En la segunda lectura de nuestra Santa Misa de hoy (1Co 15, 1-11), San Pablo da su testimonio de que él ha dado todo por corresponder a la gracia que Dios le ha dado primero. Y gracias a esa acción de Dios, San Pablo ha podido hacer cosas grandiosas y anunciar el mensaje de Cristo Jesús. El secreto de San Pablo era no confiar tanto en sus propias capacidades y en sus dotes particulares, sino más bien confiar en la gracia de Dios. Es Dios mismo el que obra en él. En el Evangelio (Lc 5, 1-11) escuchamos algo similar. Un grupo de pescadores había terminado ya la faena que no había arrojado resultados. El Señor sube a la barca de uno de ellos para poder hablar mejor a las gentes. Terminado el anuncio, se dirige a los pescadores, concretamente a San Pedro. Le pide que salga a pescar. Pedro le manifiesta que la jornada ha pasado en vano, pero aun así, va a confiar en él. San Pedro vio recompensada su confianza con una pesca asombrosa. La experiencia del fracaso es y será una constante e...