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Mostrando las entradas etiquetadas como Resurrección del Señor

Dispuestos a dar razón de nuestra esperanza

  Las lecturas de los domingos del tiempo pascual tienen como contenido principal la experiencia de la resurrección de Jesús por parte de sus discípulos junto con pasajes del Evangelio que adquieren un sentido pleno con la noticia de la victoria de Cristo Jesús. En la segunda lectura de nuestra Santa Misa de hoy (1Pe 3, 15 – 18), San Pedro invita a los discípulos de Cristo a mantenerse firmes, especialmente en la adversidad, “ dispuestos siempre a dar, al que las pidiere, las razones de la esperanza de ustedes ”. La esperanza es una virtud de todo discípulo de Cristo. Porque creemos en Jesús, hemos aceptado la salvación que nos ofrece y le hemos reconocido como nuestro Rey y Señor, nosotros tenemos la certeza y la confianza de que recibiremos el premio de los que son fieles. Los seres humanos en nuestra vida ordinaria nos movemos en la esperanza humana: cuando salimos a la parada confiamos en que encontraremos transporte o cuando vamos al supermercado confiamos que vamos a co...

El día en que todo cobra sentido

Hoy es la Pascua de Resurrección. Hoy Jesús da el paso de la muerte a la vida. Hoy es el día en que todo cobra sentido para el creyente. Nosotros profesamos nuestra fe en Jesús, muerto y resucitado. Es la resurrección -su victoria definitiva- lo que da un sentido a todo lo que el Maestro nos ha enseñado. Eso le pasó a los Apóstoles, como escuchamos en el Evangelio: “ hasta entonces no habían entendido ” (Jn 20, 9). San Pablo, en la primera carta a los corintios (1Co 15, 14), afirma categóricamente que si Cristo no ha resucitado, nuestra fe es vana. Y tiene razón: nuestra fe carecería de sentido. En primer lugar, pondríamos nuestra fe en un muerto y no en Alguien que vive y reina. Después, pondríamos nuestra esperanza solo en esta vida porque no esperaríamos la vida eterna futura que Dios ha prometido. La consecuencia es inmediata: actuar bien y con corrección no tendría sentido porque no tendría mérito alguno. ¡Pero Cristo sí resucitó! Por eso cada acción buena que hacemos vale la vida...