El yugo de Cristo Jesús
Escuchamos en el Evangelio de hoy, tomado del Evangelio de San Mateo, una oración que Jesús eleva al Padre y luego una indicación a quienes le siguen. Esa indicación tiene dos momentos: Vengan a mí, todos los que están fatigados y agobiados por la carga, y yo los aliviaré . (Mt 11, 28) En la época en que el Señor Jesús transitó por la Tierra Santa, no existían mayores medios de transporte. Los que eran más pudientes se servían de una bestia –burro o caballo– para andar en ellos o para adjuntarles una carreta o poner la carga sobre la bestia. Los menos pudientes tenían que hacer sus trayectos a pie y llevar consigo los fardos de viaje. Si los caminos eran llanos rendía más el tiempo de viaje, si el camino llevaba cuestas, entonces, era más cansón para el peregrino. Era una cosa perfectamente normal que los viajeros se detuvieran a la sombra de los árboles o en las fuentes para hidratarse, y para tomar reserva de agua para el camino. Allí aprovechaban para comer algo de fruta ...