Dile NO a la autosuficiencia
Las lecturas de la Santa Misa de hoy nos invitan a reflexionar sobre cómo es nuestra relación personal con Dios. Y en ese particular, hay un punto de partida y una consecuencia práctica. El punto de partida es el siguiente: “ El Señor es un juez que no se deja impresionar por apariencias ” (Sir 35, 15). La Sagrada Escritura es constante al afirmar que todo está presente a los ojos del Señor: “ Todo está claramente expuesto ante Aquel a quien hemos de rendir cuentas ” (Heb 4,13). Y el creyente tiene la certeza de que toda nuestra vida está presente ante el Señor: “ Señor, tú me sondeas y me conoces; me conoces cuando me siento o me levanto, de lejos penetras mis pensamientos; distingues mi camino y mi descanso, todas mis sendas te son familiares ” (Sal 113, 1-3). Sencillamente: A Dios no podemos engañarle. Jesús nos conoce a todos y sabe lo que tenemos en el corazón (Jn 2, 24 – 25). Un peligro constante que podemos sufrir a lo largo de nuestra vida es la de pensar que somos lo suf...