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Mostrando las entradas etiquetadas como Bautismo del Señor

Soy yo quien lo necesita

Hoy, Fiesta del Bautismo del Señor, escuchamos el relato que nos presenta el Evangelio según San Mateo (3, 13-17). Hay dos detalles sobre los cuales te invito a poner tu atención. El primero, cuando se encuentran Juan Bautista y Nuestro Señor Jesucristo, el primero le dice al Señor: « Yo soy quien debe ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a que yo te bautice? ». El bautismo ofrecido por San Juan era un gesto simbólico. Las personas que se acercaban a escucharle, aceptaban la gracia de la conversión. Ellos sentían la necesidad de comenzar de nuevo, Juan le ofrecía la oportunidad, haciéndoles saber que es solo para la conversión. Y todo ese llamado tenía como fin preparar el corazón para recibir a Cristo. Él, Cristo Jesús, es la razón de ser de todo. Así tiene sentido la frase de Juan Bautista: Yo soy yo quien te necesita. Y es en este punto donde todos los cristianos debemos reconocer que un nuevo comienzo es imposible sin Cristo Jesús. Confiar en movimientos, en ideologías, en personas ...

El bautismo de Juan

  Hoy celebramos con toda la Iglesia la fiesta del bautismo del Señor, en el Jordán, por Juan el Bautista. En el Evangelio de hoy (Lc 3, 15-16) escuchamos cómo Juan da cuenta de la misión que el Señor le ha encomendado: bautizar con agua, como una señal de conversión. Esa conversión es el requisito para poder reconocer y aceptar al Salvador, Cristo Jesús. Algo que debemos recuperar en la comunidad de creyentes es el orden o itinerario para la iniciación cristiana, para aceptar a Jesucristo como Salvador y Señor. Y el primer paso necesario es la conversión: alejarse del mal y volverse a Dios. Sin este requisito, el sacramento del bautismo no produce los efectos a los que nos impulsa la gracia de Dios. El ministerio de Juan comenzó de esa manera: “ Conviértanse porque el Reino de Dios está cerca ” (Mt 3, 2). Cuando nuestro Señor comenzó su predicación lo hizo también con una invitación a la conversión: “ El Reino de Dios está cerca. Conviértanse y acepten el Evangelio ” (Mc 1, 15). S...

Un Dios que está con nosotros

Hace más de 50 años un filósofo ateo propuso una analogía para explicar que Dios no existe. Se trata de una tetera que da vueltas alrededor de la tierra que alguien puso allí teóricamente. Esa tetera resultaría imperceptible a cualquier telescopio y solo se sabe de su existencia teórica porque un grupo de personas se empeñan en hacer que todo el mundo acepte que esa tetera está allí y da vueltas alrededor de la tierra. Desde el punto de vista estrictamente filosófico el ejemplo de ese filósofo es bastante malo. Tiene una idea bastante equivocada de quién es Dios y eso explicaría lo absurdo del ejemplo que quiere proponer. Es tan malo ese ejemplo que todavía habría que decirle a ese filósofo que una tetera jamás podrá dar un significado completo a la vida ni tampoco podría ser la fuente de la felicidad de millones de personas a lo largo de la historia y del mundo. En el Evangelio de nuestra Santa Misa de hoy (Mt 3, 13-17) escuchamos el gesto de Jesucristo de acercarse a Juan el Baut...

Dos cosas que podemos aprender del Bautismo del Señor

               Hoy celebramos con toda la Iglesia el momento de la vida del Señor en el que se acerca al Jordán a recibir el bautismo que ofrecía Juan el Bautista como un gesto de un nuevo comienzo de cara a Dios: un bautismo de conversión.              Ese gesto –recibir el bautismo de Juan– marca el inicio de la vida pública. Ese momento estuvo envuelto de unos eventos extraordinarios: una forma de paloma que desciende sobre el Señor y la voz del Padre quien afirma que Jesús es su Hijo. Ya eso nos dice mucho.              En el Evangelio de hoy (Lc 3,15-16.21-22), quisiera resaltar dos cosas y proponerlas a tu consideración.              La actitud de Juan el Bautista. Juan había adquirido una notoriedad a los ojos de los israelitas y extranjeros. Su vida ascética y la particular sabiduría que salía de sus labios lo hizo destacar por en...

El centro sigue siendo Jesucristo

Hoy nos unimos a toda la Iglesia en la fiesta del Bautismo del Señor, relato que escuchamos en el Evangelio (Mc 1, 7-11). Quiero compartir contigo dos ideas. Jesucristo se hizo uno de nosotros en todo . El Señor en su vida terrena no quiso distinciones especiales. Se hizo uno semejante a nosotros menos en el pecado. Una de las tantas cosas que el Señor recriminaba a los fariseos es el hecho de que hacían las cosas solamente para que los viera la gente y así recibir el aplauso de ellos. No les importaba el testimonio: se buscaban ellos mismos. El Señor desde los inicios de su vida pública dio muestras de que no quería ser muy diferente a los hombres normales como tú o como yo. Se acercó al Jordán como cualquier otro, sin tener necesidad de ello. Esa es la imagen que dibuja el profeta en la primera lectura de hoy (Is 42, 1-4. 6-7) ¡Jesús es uno de nosotros! El relato del Evangelio hay un mensaje importante de Juan el Bautista: “ Ya viene detrás de mí uno que es más poderoso que yo, u...

Cuando Dios se hace uno como nosotros

La Iglesia nos enseña que el mensaje de salvación que Cristo nos trae, se realizó mediante palabras y gestos. Este pasaje del bautismo del Señor es uno de esos tantos episodios en los que el Señor nos dice más que las palabras. - Lo primero que debemos tener en cuenta es que el bautismo de Juan no es el sacramento del Bautismo que fue instituido por el Señor. Es un bautismo diferente, de hecho, San Pablo cuando llegó a Éfeso se encontró con unos discípulos. Al hablarles del Espíritu Santo, los discípulos le manifiestan que no han oído hablar de Él. San Pablo le pregunta qué bautismo han recibido y ellos le dicen “el bautismo de Juan”. San Pablo les aclara: “ Juan bautizaba con miras a un cambio de vida y pedía que creyeran en Jesús ” (Hech. 19, 4). Efectivamente, el mismo Juan dice: “ Yo los bautizo en el agua en señal conversión. Pero después de mí viene uno con más poder que yo… y él los bautizará en el Espíritu Santo y fuego ” (Mt. 3, 11; Lc. 3, 16) Lucas dice también: “ Juan em...

El bautismo del Señor

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En el Evangelio de nuestra Misa de hoy (Lc 3, 15-16. 21-22) escuchamos el relato más sobrio del bautismo del Señor. Comienza el relato de hoy con una declaración de Juan el Bautista. La fama de Juan Bautista, fruto de su testimonio de vida, hizo que muchos comenzaran a pensar que Juan era el Mesías. Él lo negó rotundamente, pero fue a más: Ciertamente, Juan bautizaba: usaba el signo del agua para simbolizar un punto de cambio, es decir, dejar atrás la vida mala y cambiar para mejor. Era un bautismo de conversión. Sin embargo, ese gesto no era un fin en sí mismo: « Yo os bautizo con agua; pero viene el que es más fuerte que yo, a quien no merezco desatarle la correa de sus sandalias. Él os bautizará con Espíritu Santo y fuego ». Juan prepara el camino a Jesús. Dice que es mayor que él y que sería el autor del bautismo definitivo: el que unge con el Espíritu Santo y purifica como el fuego. Y hoy, todos nosotros, los creyentes que hemos recibido el bautismo, hemos de hacer un acto de...

¡SE HIZO UNO DE NOSOTROS!

Cada hecho en la vida del Señor puede enseñarnos mucho. Dependerá del interés con el que nos acerquemos a la Palabra. Hoy, de entre las tantas cosas que podemos aprender: El Señor en su vida terrena no quiso distinciones. Se hizo uno semejante a nosotros menos en el pecado . Una de las tantas cosas que el Señor recriminaba a los fariseos es el hecho de que hacían las cosas solamente para que los viera la gente y así recibir el aplauso de ellos. No les importaba el testimonio: se buscaban ellos mismos. El Señor desde los inicios de su vida pública dio muestras de que no quería ser muy diferente a los hombres normales como tú o como yo. Se acercó al Jordán como cualquier otro sin tener necesidad de ello. En el evangelio según San Mateo (3,13–15) hay un diálogo donde Juan Bautista se resiste pero el Señor le insta a cumplir la Voluntad del Padre. ¡Jesús es uno de nosotros! Somos nosotros los que ponemos límites a la acción del Espíritu Santo . Juan Bautista fue muy claro: Jes...

El bautismo

En el Evangelio de hoy escuchamos una de las narraciones del Bautismo del Señor. Jesús se acerca a Juan para ser bautizado. No olvidemos que Juan es el precursor del Mesías, anunciado también por los profetas. De Juan su padre Zacarías dijo: “ Y a tí, niño, te llamarán profeta del Altísimo porque irás delante del Señor a preparar sus caminos, anunciando a su Pueblo la salvación, el perdón de sus pecados ” (Lc. 1, 76-77). Juan aparece anunciando la próxima presencia el Mesías. Llama al Pueblo de Israel a la conversión y a vivir una vida honesta. Para quienes aceptaban su mensaje, les hacía participar en un rito de lavado como un signo de dejar atrás la vida mala para comenzar a caminar por la senda del bien. Este rito se llamó “bautismo” o “bautizo”. Es por ello que recibió el apodo de Juan el Bautista. ¿Por qué Jesús se hizo bautizar? Juan el Bautista se hizo la misma pregunta, e inclusive le hizo saber a Jesús que debería ser al revés: Jesús bautizar a Juan. Pero el S...

El Bautismo del Señor

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La solemnidad del Bautismo del Señor nos recuerda varias cosas: