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Mostrando las entradas etiquetadas como pentecostés

Si nos dejamos guiar por el Espíritu de Dios

 … Podremos escuchar el mensaje de Cristo sin importar de dónde venimos ni cuál es nuestra historia. Todos tendremos la disponibilidad para acercarnos a Jesús y escuchar el mensaje que transforma nuestra vida y da un significado nuevo a todos los momentos de nuestra existencia. Por obra del Espíritu Santo, Jesús nos habla a cada uno, en nuestro “propio idioma” (Hech 2, 5 – 8). … Podremos entender que somos únicos. Tenemos un origen, tenemos nuestra propia biografía, tenemos nuestras debilidades, tenemos nuestras fortalezas, tenemos nuestras preocupaciones y eso nos hace únicos ante el Padre. Y el Espíritu Santo me hará entender que eso que me hace único es lo que me hace valioso a los ojos de Dios. Y el Espíritu Santo hará también que yo pueda escuchar el mensaje de Cristo y entenderlo en mi propio idioma, que es mi propia existencia. No importa cuál haya sido mi origen y cuáles hayan sido los avatares de mi vida: el Señor me ama por quien soy (Hech 2, 8 - 11). … Podremos entender ...

La obra del Espíritu Santo en nosotros

  Hoy, domingo de Pentecostés, resulta obligado hacer una reflexión sobre el Espíritu Santo en la vida de la Iglesia. Y el campo de reflexión resulta amplísimo: desde la acción en los sacramentos, hasta la guía de toda la Iglesia. Pero, elijo uno para compartir con todos. Supongamos que una empresa tiene una serie de empleados. El jefe descubre que entre ellos hay uno que es una eminencia en lo a informática se refiere. No obstante, sabiendo que la empresa tiene necesidad de una persona con sus cualidades, le deja en el mismo puesto irrelevante. Todos podríamos pensar que el jefe de esa empresa es un idiota y un incompetente. Y no nos faltaría razón. Una actitud similar es atribuible a los cristianos cuando no dejan que el Espíritu Santo actúe en ellos. Cuando un creyente pone como criterios de su vida los que son diferentes al mensaje de Cristo, le pone freno a la acción del Espíritu: Cuando solo confías en tus cualidades y tus fuerzas, impides la acción del Espíritu Santo. Cu...

si nos dejamos guiar por el Espíritu Santo...

… Podremos escuchar el mensaje de Cristo sin importar de dónde venimos ni cuál es nuestra historia. Todos tendremos la disponibilidad para acercarnos a Jesús y escuchar el mensaje que transforma nuestra vida y da un significado nuevo a todos los momentos de nuestra existencia (Hech 2, 5 – 8). … Podremos entender que somos únicos. Tenemos un origen, tenemos nuestra propia biografía, tenemos nuestras debilidades, tenemos nuestras fortalezas, tenemos nuestras preocupaciones y eso nos hace únicos ante el Padre. Y el Espíritu Santo me hará entender que eso que me hace único es lo que me hace valioso a los ojos de Dios. Y el Espíritu Santo hará también que yo pueda escuchar el mensaje de Cristo y entenderlo en mi propio idioma, que es mi propia existencia (Hech 2, 8.11). … Podremos entender lo importante que es Cristo Jesús en nuestra vida y podremos anunciarlo a los demás. Podremos profesar el nombre de Cristo, dando testimonio de nuestra fe a los demás. Pero no serán testimonio vacío, sino...

No puede hacerlo por ti

 Hoy nos unimos a toda la Iglesia en la Solemnidad de Pentecostés. Como escuchamos en la primera lectura de Nuestra Santa Misa, cincuenta días después de la Resurrección -la Pascua- descendió visiblemente el Espíritu Santo sobre el Colegio de los Apóstoles. Dios Espíritu Santo, la promesa del Padre, el Abogado, el que intercede por nosotros con gemidos inenarrables, es el alma de la Iglesia: es lo que da vida a la Comunidad de creyentes. El Santo Espíritu de Dios no solo anima a la Iglesia sino que también anima la vida de todo discípulo de Cristo. Efectivamente, el Espíritu Santo comienza a habitar en nuestra alma desde el momento del bautismo y su plenitud lo recibimos en el Sacramento de la Confirmación. Él nos concede sus 7 dones para sugerirnos lo mejor para nuestra vida cristiana. Las circunstancias de la vida de la Iglesia y de la vida de cada creyente están en un continuo cambio. El mundo, el demonio y la carne encuentran nueva formas de apartar el corazón de los creyentes ...

Lo extraordinario de ser diferentes

 Recitaba un dicho que escuché una vez en el extranjero: No importa si llegaste a la meta, importa cómo llegaste a ella. Este dicho daba a entender que, como todos somos diferentes, cada quien puede desarrollar sus potencialidades de manera diversa. Algo similar ocurre en la vida de la Iglesia. Cada uno de nosotros es un ser único e irrepetible para Dios. Cada uno de nosotros ha tenido una educación e historia diversa de los otros, y cada quien ha nacido con unas potencialidades diversas. Cada uno de nosotros puede desarrollarlas de diversas maneras. Si bien, todos hemos recibido los frutos de la salvación hecha por Cristo, el Espíritu Santo nos concede los dones para que podamos dar fruto en buenas obras para el beneficio de la Iglesia. Cada quien responde personalmente. Esto hace que la Iglesia goce de una riqueza particular. Así lo escuchamos en la primera carta a los Corintios: “ Hay diferentes dones, pero el Espíritu es el mismo. Hay diferentes servicios, pero el Señor es el m...

Pentecostés: La mano del Pintor

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Cuentan que en una ocasión alguien fue a visitar un pintor y se fijó que en su taller tenía una variedad de pinceles. Entre los pinceles, había algunos que parecían deformes o tenían defectos. El curioso visitante le hizo la observación al maestro y le sugirió que desechase esos pinceles que no servían para nada y ocupaban espacio en su taller. El maestro, con paciencia, le explica a su visita que esos pinceles que llamaba deformes o defectuosos los usa también. Esos pinceles les proporciona unos trazos únicos que, realizados en un cuadro, lo convierten en arte. Algo similar ocurre en la Iglesia. Todos los que hemos recibido el sacramento del bautismo hemos recibido la condición de hijos de Dios y miembros de la Iglesia. Tenemos la misma dignidad a los ojos de Dios. Sin embargo, no todos somos iguales. Cada uno de nosotros posee una historia distinta, unas virtudes y potencialidades diferentes. No obstante siendo diferentes, todos ayudamos a la construcción de la Iglesia. ...

Un nuevo pentecostés

La presencia del Espíritu Santo en la Iglesia ha sido llamada por muchos santos y por el Papa Francisco recientemente, como el gran desconocido. La razón es sencilla: la misión del Espíritu Santo es silente. El obra la santificación de la Iglesia y la santificación en nosotros, tal como lo escuchamos en la segunda lectura de la Misa de hoy. Esa es la razón por la que el Espíritu Santo llama a algunos varones a ser sacerdotes o a la vida religiosa. A algunas mujeres las llama a la vida religiosa. A otros, a la inmensa mayoría, los llama a santificar el mundo. A todos nos da dones para que ayudemos a edificar la Iglesia de Cristo. Así lo escuchamos en la segunda lectura de nuestra Misa de hoy: “ Hay diferentes dones, pero el Espíritu es el mismo. Hay diferentes servicios, pero el Señor es el mismo. Hay diferentes actividades, pero Dios, que hace todo en todos, es el mismo. En cada uno se manifiesta el Espíritu para el bien común ” Asi lo ha hecho el Espíritu Santo desde ...