Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como tercer domingo de cuaresma

siempre vamos a tener la oportunidad de cambiar

 Nuestro Señor Jesucristo, como es mejor de los maestros, aprovecha todas las ocasiones posibles para enseñar. Y hoy, en el evangelio (Lc 13, 1- 9), escuchamos una de esas tanta ocasiones.  Los romanos solían de cuando en cuando realizar algún acto cruel con el objeto de infundir el miedo de los pobladores y así garantizar su obediencia. Y refieren al Señor un hecho aberrante del Procurador Poncio Pilatos: había ordenado hacer un sacrificio y mezclar la sangre con la de algunos galileos. La mentalidad de la época era que si a alguien le ocurría algún evento pernicioso, era una suerte de castigo de parte de Dios. El Señor quiere quitar esa manera de pensar. Los accidentes ocurren. Eso no significa que sea un castigo de parte de Dios. Y el Maestro aprovecha esta circunstancia para invitar a la audiencia a la conversión. No hay que esperar a una ocasión especial para volverse a Dios de todo corazón. Por otra parte, el Señor, sirviéndose de una parábola, hace saber a sus discípulo...

Con buen corazón en la buena acción

  Llegados al tercer domingo de Cuaresma, la Iglesia nos propone en las lecturas de este domingo muchos temas para nuestra reflexión. Todos ellos nos ayudan a mejorar nuestra vida en Cristo y a dar un testimonio delante de los hombres. En la primera lectura de nuestra Santa Misa, escuchamos la voluntad de Dios para todos los hombres: los 10 mandamientos (Ex 20, 1-17). El cristiano no debe verlos como una suerte de limitación de nuestra libertad; al contrario, hemos de verlos como las señales necesarias para nuestro camino a la felicidad eterna. De la misma manera que las señales de tránsito no limitan la libertad del conductor, sino que le sirven de guía segura para su destino, así también los mandamientos de la ley de Dios. Ya lo escuchamos en el Salmo: “ son luz los preceptos del Señor para alumbrar el camino ”. Sin embargo, no es suficiente el cumplir externamente los mandamientos de la ley de Dios. Es necesario también hacerlo con el mismo espíritu con que Dios quiere que lo ha...

Derribando muros

  Hoy escuchamos el Evangelio conocido como el pasaje de la Samaritana (Jn 4, 5-42). El Señor, de paso por Samaria, se acerca a un pozo y pide agua a una enemiga ideológica de los judíos. Y tiene lugar entonces un diálogo precioso y muy profundo. Las razones por la que nació la secta de los samaritanos obedecieron a razones políticas y eso devino en una enemistad histórica entre samaritanos y judíos. Y aun cuando compartían la misma fuente de la revelación -la Palabra- el resentimiento histórico podía más que la obediencia a la Palabra de Dios. Sólo cuando la samaritana, que llevaba una vida alejada de la voluntad de Dios, depuso esa rivalidad y resentimiento históricos pudo ser capaz de abrir su corazón a un encuentro con Jesús. Al igual que la Samaritana, hoy muchos hermanos, aun teniendo la buena intención de creer en Dios, su vida y sus resentimientos les impide tener un encuentro intensivo con Jesús. Eso no deja que Jesús ilumine todas las realidades de sus vidas y pueda Jesús...

Mientras respiremos...

 En este tercer domingo del camino cuaresmal, las lecturas de hoy nos presentan múltiples puntos de reflexión. Entre tantos, te presentaré uno. Al igual que los contemporáneos del Señor, a los cristianos del siglo presente se nos cruzan los cables y cambiamos el mensaje del Señor. De hecho, no es raro escuchar como creyentes (y no creyentes) estigmatizan a las personas negando cualquier posibilidad de cambio. También, aunque es raro, algunas personas cuando a alguien le ocurre alguna desgracia o algo malo dicen, en tono sarcástico, qué habrá hecho que Dios (la vida o el karma) lo ha castigado de esa manera. El hecho está en que ese modo de pensar, aunque pongan a Dios por el medio, no se corresponde con el pensar y el querer de Jesucristo. Todo creyente en Cristo Jesús debe tener claro –clarísimo– que el amor de Dios por lo hombres es tan grande que siempre está dispuesto al perdón y a la reconciliación. Jesús siempre nos brinda la oportunidad de conversión. Y así comienza el Señor...

La purificación del Templo de Jerusalén

 El pasaje del Evangelio (Jn 2,13-25) que escuchamos hoy está lleno de enseñanzas a las que deberíamos prestar atención. 1) ¿Por qué existían estos negocios en el Templo de Jerusalén? En el atrio exterior del templo, donde podían entrar los que no eran judíos, había comerciantes que vendían animales para los sacrificios y cambiaban monedas extranjeras (consideradas impuras) por monedas de Tiro, que eran las únicas que se aceptaban como ofrendas o en pago del impuesto del templo (Mt 17,24). Este negocio, legítimo en sí mismo, se prestaba a graves abusos. En las principales fechas judías asistía mucha gente de cualquier parte del mundo al Templo. Muchos de ellos no llevaban los animales para la ofrenda, sino que los compraban en Jerusalén. Aparte de eso, para los sacerdotes del Templo era una fuente de ingresos “extra”. 2) ¿Por qué Jesucristo los sacó del Templo? El hecho de que esa práctica fuese permitida por los sacerdotes del Templo no quiere decir que estaba bien. De hecho, esa ...

¿Qué nos enseña el pasaje de la Samaritana?

Imagen
Este pasaje que narra el encuentro de Jesús con una mujer de Samaría (Jn 4,5-42) es uno de los más profundos desde el punto de vista humano y espiritual. La Samaritana es una mujer con buenos sentimientos, pero por diversos motivos ha llevado una vida algo dispersa, tanto que llevaba una vida en concubinato y tenía el corazón lleno de una rivalidad histórica: guardaban un rencor a los judíos. El hecho de que esta mujer viviera esta vida tan difícil no fue un obstáculo para un encuentro con Jesús que cambia la vida. Notemos que el diálogo no comienza hablando directamente de la conversión y el cambio de vida sino con un hecho perfectamente humano: “ Dame de beber ”. De esa situación, el Señor pasa a lo más noble y sublime: “ El que beba del agua que yo le daré nunca más tendrá sed ”. De ahí en adelante fue una experiencia de Dios que fue compartida con los otros vecinos. Tal era el encanto que le rogaron que se quedara con ellos. Hay que reconocer algo en la Samaritana: tien...

La plenitud de todos los ahnelos

Para que podamos entender la riqueza de este pasaje, tomemos en consideración dos detalles: a) el primero, había una rivalidad histórica entre los Samaritanos y los judíos. Cuando se separaron los reinos después de la muerte del rey Salomón, el rey de las tribus del norte estableció el Monte Garizim como lugar de culto para evitar que los súbditos fueran al Templo de Jerusalén. b) El Señor Jesús tenía trato con las mujeres, puesto que muchas de ellas le acompañaban. La extrañeza de los apóstoles era que hablara con ella sin la compañía de otras personas. Se refiere a las costumbres de la época, fruto de las enseñanzas de los rabinos, que tenían un trato “diferenciado” con las mujeres. En otras palabras, al Señor no le importan los convencionalismos sociales, lo que piensen los demás. Este pasaje que narra el   encuentro de Jesús con una mujer de Samaría, es uno de los más profundos desde el punto de vista humano y espiritual. La Samaritana es una mujer con buenos sentimi...