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Mostrando las entradas etiquetadas como Primer Mandamiento

La guía segura

  Desde siempre ha sido una pregunta fundamental en la vida del hombre como ser social: ¿Qué es lo correcto? ¿Qué es lo bueno? ¿Qué es malo? No siempre ha habido una respuesta única. En algunos momentos de la historia (como en el tiempo presente) la bondad o maldad de una acción era calificada según una determinada ideología. Los filósofos de la antigüedad y muchos en el tiempo presente han llegado a la conclusión que no puede ponerse el criterio de bondad o maldad según una determinada ideología, sino que hay que acudir a criterios mucho más objetivos. Con la revelación Dios nos ahorra incertezas e indecisiones cuando nos manifiesta las claves para saber cuando una acción es buena y cuando una acción es mala. Ese gesto del Señor no es vano. La dinámica de la vida puede hacer que en un determinado momento una persona o un grupo de personas considere que hay una mayor bondad o maldad en otro tipo de acciones. Entonces pueden surgir dudas. Y las dudas son normales porque no tenemos t...

No es difícil

  Las lecturas de nuestra Santa Misa de hoy nos proponen una serie de temas para nuestra reflexión, todas ellas profundas y enriquecedoras. Me detendré en uno, que resulta importante por su sencillez: Dios no nos pide imposibles. En el Evangelio (Lc 10, 25-37) una persona, que conocía perfectamente la ley de Israel, se acerca al Señor para ponerlo a prueba. El Señor le responde remitiéndose a su propia ciencia y al responder el doctor de la ley con una frase sencilla, él mismo quedó en evidencia. Y en la primera lectura (Dt 30, 10-14), Moisés dice claramente que el Señor no pide imposibles: “ Estos mandamientos que te doy, no son superiores a tus fuerzas ni están fuera de tu alcance. No están en el cielo, de modo que pudieras decir: '¿Quién subirá por nosotros al cielo para que nos los traiga, los escuchemos y podamos cumplirlos?' Ni tampoco están al otro lado del mar, de modo que pudieras objetar: '¿Quién cruzará el mar por nosotros para que nos los traiga, los escuchemos ...

El egoísmo, negación del amor a Dios y al prójimo

En el Evangelio de nuestra Santa Misa de hoy continúa el acoso a Nuestro Señor Jesucristo. Como el Señor había puesto en evidencia a los saduceos, ahora se acercan los fariseos para ponerlo a prueba. No se les ocurre otra cosa que preguntar a Jesús por algo que se la pasaban discutiendo todo el tiempo: ¿Cuál es el mandamiento más importante de la ley? Y la pregunta tiene algo de razón, porque existían un buen número de preceptos y prohibiciones. Algunos maestros de la ley daban más importancia a algunos y otros maestros afirmaban que eran más importante otros. No existía un acuerdo unánime. Jesús, la Sabiduría de Dios hecha carne, responde con sencillez: “ Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el más grande y el primero de los mandamientos. Y el segundo es semejante a éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. En estos dos mandamientos se fundan toda la ley y los profetas ”. El primer mandamiento formaba parte de una oración qu...