Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como parábola de las vírgenes necias y prudentes

La santidad está en la disposición

El Evangelio de nuestra Misa de hoy nos narra un episodio bastante común en la época en que vivió el Señor. Se trata de un grupo de muchachas que acompaña al novio en su fiesta de bodas. El Señor hace una distinción en el grupo: cinco eran prudentes y cinco eran necias. El final de la parábola resulta en que las necias no entraron a participar en la fiesta de boda. Ahora mismo podríamos preguntarnos qué quiso decir el Señor con esta parábola. Las muchachas necias acudieron a la invitación que les hiciera el novio sin prepararse convenientemente. En una época en la que no hay energía eléctrica, la única forma de iluminar en la noche era mediante lámparas. Normalmente, las lámparas usaban como combustible el aceite. Si se quería participar en una fiesta que duraba toda la noche, habría que proveerse de una buena cantidad de aceite. Y las muchachas necias no lo hicieron. Es importante resaltar que todas las muchachas se quedaron dormidas. Quiere decir que todas sucumbieron al sueño....

REPARA EN LOS DETALLES…

Esta parábola, que solo encontramos en el Evangelio según San Mateo, se refiere a la segunda venida del Señor Jesús y la actitud que debemos tener los creyentes. No obstante sea claro el mensaje del Señor, hay que tener por muy cierto que Jesús no da puntadas sin hilos. Hay algunos detalles sobre los que quiero llamar tu atención. El primer detalle es: se trata de una boda . Es una imagen festiva, de alegría, de encuentro. El Señor Jesús usa en varias ocasiones la imagen de una boda y en el libro del Apocalipsis se usa la figura de una boda (las bodas del Cordero) para hablar de la instauración del Reino de Dios. Segundo detalle: el aceite . Es un producto normalmente de origen vegetal. Era muy apreciado y tenía múltiples usos: para bendiciones y consagraciones; también tenía uso medicinal y cosmético (para perfumes). También se usa para llenar las lámparas que iluminan los hogares. El aceite, para algunos Santos Padres, es un símbolo del corazón del hombre lleno de la ...