Quita la losa
Hemos llegado al último domingo del tiempo de cuaresma. Hoy la Iglesia nos propone el pasaje del evangelio de la resurrección de Lázaro (Jn 11, 1-45). Es el último milagro del Señor antes de su entrada triunfal en Jerusalén. Este milagro resultó patente a los ojos de propios y extraños. Muchos de los que estaban allí presenciaron la sepultura de Lázaro. Y todos vieron su vuelta a la vida. Un primer detalle que causa asombro es que exactamente el mismo milagro hizo que muchos creyeran en Jesucristo y, al mismo tiempo, hizo que los del Sanedrín decidieran la muerte de Jesús. La diferencia de la actitud con que nos acercamos al Señor es lo que traerá un resultado distinto. Hay un gesto que casi pasa desapercibido. El Maestro pide que quiten la losa de piedra que sellaba el sepulcro. Con toda seguridad, una losa no detendría el poder de Cristo Jesús, sin embargo, esa losa sí podría impedir que Lázaro oyese a Jesús y que, luego, pudiera salir. Nuestra vida como creyentes no es fá...