Sacrificio y compañía
El Evangelio de nuestra Misa de hoy (Mt 17, 1-9), nos da muchos elementos para nuestra reflexión. Hoy quiero ofrecerte una reflexión particular. Dice el evangelista que Nuestro Señor Jesucristo, junto con tres de sus apóstoles más cercanos, subió a un monte y allí ocurrió el evento que conocemos como la Transfiguración del Señor. Al final, escuchamos como el Maestro advierte a los discípulos que no debían contar absolutamente nada hasta después de su pasión, muerte y resurrección. Voy a detenerme en dos particulares. El primero, sobre la subida a lo alto del monte; la segunda, la palabra del Señor: " Levántense y no teman ". El Evangelio dice que el Maestro les hizo subir a un monte alto. Sin duda, uno de los motivos era alejarse del ajetreo de la vida diaria, eliminar todo obstáculo o tentación para dedicarse al encuentro con Cristo Jesús. Ahora bien, tampoco podemos dejar de lado lo simbólico de la subida: el esfuerzo que hay que hacer para encontrarse con Jesús. Por lo q...