EL ÁNIMO DE HACER LO QUE DIOS QUIERE
Las lecturas de Nuestra Santa Misa nos invitan a considerar, entre otras cosas, lo importante que es el que nuestro ánimo de seguir a Jesucristo esté presente en todos los ámbitos de nuestra vida. Eso que llama la Sagrada Escritura: justicia, que no es otra cosa que lo que hoy llamamos santidad. Lo primero que debemos considerar es que cumplir la voluntad de Dios es un acto íntimo y único: nadie puede hacerlo por nosotros ni quererlo por nosotros. Ya lo escuchamos en la primera lectura: “ Si tú lo quieres, puedes guardar los mandamientos; permanecer fiel a ellos es cosa tuya ” (Sir 15, 16). Ante el Señor solo podremos exponer lo que hicimos o dejamos de hacer, sin culpar a alguien o a algo. En el Evangelio (Mt 5, 17-37) escuchamos el discurso del Maestro en el que nos invita a rectificar la intensión de lo que hacemos. No es suficiente con solo hacer. Nosotros estamos llamados a ser mucho mejor que eso. En la época en que peregrinó el Señor en este mundo, la práctica de la fe en ...