De la presentación del Señor podemos aprender...
Que al igual que Simeón, el sentido pleno de la vida es un encuentro con el Señor Jesucristo… En el pasaje del Evangelio de nuestra Santa Misa, escuchamos de un personaje llamado Simeón. Dice de él que era un hombre justo, es decir, que era un hombre santo y que aguardaba el cumplimiento de la promesa hecha a Israel: él no moriría sin antes ver al Mesías prometido. Cuando María y José entraban en el templo con el Niño Jesús, Simeón reconoció al Dios hecho hombre. Una vez tenido ese encuentro con Jesús, Simeón entendió que el sentido de su vida había sido alcanzado en plenitud. Por eso eleva al Señor una acción de Gracias y, al mismo tiempo, le hace saber que, habiendo encontrado a Jesucristo, su vida ya estaba completa con lo cual podía disponer de ella cuando quisiera. Todos los cristianos tenemos que redescubrir que nuestra vida como creyentes solo tiene sentido si tenemos un encuentro con Jesús. Ese encuentro debe ser personal e íntimo, de tal manera que nuestra vida comience un cam...