Un Dios que está con nosotros
Hace más de 50 años un filósofo ateo propuso una analogía para explicar que Dios no existe. Se trata de una tetera que da vueltas alrededor de la tierra que alguien puso allí teóricamente. Esa tetera resultaría imperceptible a cualquier telescopio y solo se sabe de su existencia teórica porque un grupo de personas se empeñan en hacer que todo el mundo acepte que esa tetera está allí y da vueltas alrededor de la tierra. Desde el punto de vista estrictamente filosófico el ejemplo de ese filósofo es bastante malo. Tiene una idea bastante equivocada de quién es Dios y eso explicaría lo absurdo del ejemplo que quiere proponer. Es tan malo ese ejemplo que todavía habría que decirle a ese filósofo que una tetera jamás podrá dar un significado completo a la vida ni tampoco podría ser la fuente de la felicidad de millones de personas a lo largo de la historia y del mundo. En el Evangelio de nuestra Santa Misa de hoy (Mt 3, 13-17) escuchamos el gesto de Jesucristo de acercarse a Juan el Baut...