Entradas

Mostrando entradas de junio, 2026

La confianza en el que todo lo puede

  Este domingo, las lecturas de nuestra Santa Misa nos invitan a reflexionar sobre la confianza en el Señor, especialmente en los momentos en que la adversidad, la frustración y el fracaso se convierten en la experiencia más fuerte de nuestra vida. Las generaciones más jóvenes no toleran el fracaso o la adversidad, siendo estas una de las experiencias más comunes y frecuentes en la vida. Nuestra condición humana, material, ya nos hace imperfectos e influye en todo lo que hagamos. Ahora bien, eso no nos convierte en pesimistas. Esa situación es asumida de manera diferente por quien tiene fe en Cristo y por quien no tiene fe en el Señor. La fe en Cristo marca la diferencia. La fe no hace que las cosas sean fáciles (es un error pensar que Dios tenga que darnos y hacernos todo), la fe nos da una fuerza particular en el alma para que podamos seguir adelante porque tenemos la certeza de que Cristo Jesús nos acompaña en cada momento, no importa cuán difícil sea. El profeta Jeremías, escuc...

UN MOTIVO PARA SEGUIR ADELANTE

 Las lecturas de hoy tienen una riqueza de contenido que no hace fácil escoger un tema para reflexionar. Opté por uno y lo comparto contigo. Hay preguntas profundas cuyas respuestas nos ayudan a hacernos conscientes de cosas importantes. Una pregunta tan sencilla como “ ¿cuál es la razón que tienes para levantarte cada día y dar lo mejor de ti? ”. Eso nos ayuda a ser conscientes del por qué hacemos las cosas y por qué hacemos un esfuerzo grande, día a día. En la segunda lectura (Rom 5, 6-11) escuchamos algo que lo decimos muy rápido, y a veces, sin prestar atención: Dios nos ama. San Pablo nos expone una de las tantas razones: “ la prueba de que Dios nos ama está en que Cristo murió por nosotros, cuando aún éramos pecadores ”. Y esta sencilla frase nos enseña varias cosas. La primera es que Dios nos ama como somos. Y nos ama “con todo”. No puede amarnos más de lo que nos ama, porque nos ama con amor eterno (Jer 31, 3). Dios me ama, aunque esté lejos de Él, más aún, no puedo hacer n...