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Mostrando las entradas etiquetadas como moral

Es malo porque nos aleja de Jesús

  En la primera lectura de nuestra Santa Misa de hoy escuchamos una frase muy dura: “ Maldito el hombre que confía en el hombre, que en él pone su fuerza y aparta del Señor su corazón ” (Jer 17, 5). En el Evangelio escuchamos la versión de las bienaventuranzas según San Lucas (Lc 6, 17. 20-26). En ellas se nos invita a ver las cosas de un modo diferente: a rechazar la búsqueda del aplauso y las felicitaciones humanas, porque estas se mueven por criterios humanos. La verdadera felicidad está cuando nuestro actuar nos acerca al Señor, independientemente del reconocimiento de los hombres. La bondad o maldad de nuestras acciones no dependen del consenso de la mayoría. Nunca ha sido verdadera aquella frase que dice que “la voz del pueblo es la voz de Dios”. La voz de las masas es cambiante, la Palabra de Dios permanece para siempre. La bondad o maldad de las acciones dependerá si nos acercan o nos alejan de Nuestro Señor. No resulta fácil para un creyente vivir en medio del mundo, sobre...

La impiedad, causa de todos lo males

 La impiedad, en la Sagrada Escritura, es el desprecio a Dios y todo lo relacionado con Él. Se trata de algo más que ateísmo: se trata de un rechazo a la religiosidad. Desde hace ya muchísimo tiempo los estudiosos del hombre han determinado que el verdadero fundamento de la moralidad de una persona se haya en su fe, sea cual sea. De esta manera, una persona que no reconoce un poder superior sobre sí no tendrá más referente moral que sí mismo y sus caprichos. Una persona carente de fe no encontrará ningún problema en acudir a medios ilícitos con tal de obtener lo que quiere. En la primera lectura de nuestra Misa (Sab 2, 12. 17-20) escuchamos cómo unas personas impías manifiestan querer secuestrar y torturar a una persona solo porque piensa y actúa diferente y manifiesta tener su fe en un Dios Todopoderoso y Salvador. En la segunda lectura, tomada de la carta del apóstol Santiago (3, 16-4, 3), se advierte que la ausencia de Dios en la vida de una persona es el origen del desorden las...

No son solo palabras bonitas

Dice el Catecismo de la Iglesia Católica: “El Decálogo, el Sermón de la Montaña y la catequesis apostólica nos describen los caminos que conducen al Reino de los Cielos. Por ellos avanzamos paso a paso mediante los actos de cada día, sostenidos por la gracia del Espíritu Santo. Fecundados por la Palabra de Cristo, damos lentamente frutos en la Iglesia para la gloria de Dios” (n° 1724). Las Bienaventuranzas, que son una parte de lo que se conoce como el “Sermón de la Montaña” son un proyecto de vida y no una colección de frases bonitas que los políticos dicen de cuando en cuando en un discurso para rellenar y decir que lo están haciendo de maravilla. Hagamos una reflexión rápida de cada una de las bienaventuranzas.