Judas es un desgraciado... pero, ¿sólo él?
En el Evangelio de hoy escuchamos una fuerte afirmación de labios de Nuestro Señor que suena a una maldición: “ El que moja su pan en el mismo plato que yo, ése va a entregarme. Porque el Hijo del hombre va a morir, como está escrito de él; pero ¡ay de aquel por quien el Hijo del hombre va a ser entregado! Más le valiera a ese hombre no haber nacido ”. Hoy vemos con horror a la persona de Judas Iscariote. De hecho, en la vida cotidiana, cuando uno se encuentra con una persona que “vende” a otra o se “echa para atrás”, se suele referirse a ese personaje como “un judas”.