No impulsivo, sino reflexivo
El Evangelio de nuestra Santa Misa continúa con el discurso del Pan de vida (Jn 6, 51 – 58). Es, sin duda, un elemento importante en la vida del creyente. Si no estamos unidos a Cristo Jesús, la vida de la gracia –esa familiaridad con Dios– estará ausente de nuestra vida. La segunda lectura, tomada de la carta a los Efesios (5, 15 - 20), San Pablo nos invita a no dejarnos llevar por los criterios de este mundo. Invita San Pablo a ser más reflexivos y menos impulsivos a la hora de tomar las decisiones. De esta manera, nuestra vida no estará guiada por criterios irracionales sino por los criterios que marca Nuestro Señor. Es un defecto de nuestra sociedad dejarse guiar por frases hechas, bastante acomodaticias, solo para justificar el estado actual de las cosas o para encontrar una excusa para no hacer un esfuerzo por cambiar. Y esta es la razón por la cual se nos invita a no ser insensatos y a ser prudentes. Estoy seguro que más de una vez habremos escuchado una frase similar a es...