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Mostrando las entradas etiquetadas como Segunda Venida del Señor

¡Actívate!

 Estamos al inicio del tiempo de Adviento. Este tiempo la Iglesia lo dedica a preparar el nacimiento del Señor. Así que lo que define este tiempo es nuestra fe en Cristo Jesús que “ por nosotros y por nuestra salvación, se hizo hombre ”. No está de más recordar el peligro al que estamos expuestos. Por razones de tipo económico, se promueve un modo de vivir externo, con personajes inventados, y cuya única intención, además del mercantilismo, es hacernos olvidar del verdadero significado de la Navidad: el nacimiento del Salvador. Entonces todo creyente está expuesto a la tentación de olvidarse de que Jesucristo para centrarse en otras actividades. Ésta es tal vez una de las razones por las que las lecturas de la Santa Misa de hoy, entre otras cosas, nos invitan a estar atentos. Es muy fácil distraerse. La Iglesia en este tiempo quiere proponernos para nuestra reflexión la venida de Cristo. Ya nuestro Señor Jesucristo vino por primera vez, y es lo que celebraremos en Navidad. Pero tam...

Saber mirar al final del camino

 Es algo coherente afirmar que no hay que perder de vista el objetivo. Y también es cierto que equivocar el objetivo es algo perjudicial porque nos hace perder tiempo y energías. Y en las lecturas de la Misa de hoy, Dios y la Iglesia nos piden que sepamos poner nuestra voluntad en el final del camino de nuestra vida. Muy por el contrario de lo que pueda pensarse, el final del camino no es el momento de morir, como lo escuchamos en la segunda lectura: s i creemos que Jesús murió y resucitó, de igual manera debemos creer que, a los que mueren en Jesús, Dios los llevará con él (1Tes 4, 14) El objetivo final de nuestra vida es la vida eterna. El momento definitivo ocurrirá con la segunda venida de Cristo, pero en la biografía personal puede ocurrir antes, cuando el Señor nos llame a su presencia. Sea uno u otro, es un encuentro definitivo con Cristo Jesús. El gran peligro entonces es que no estemos preparados para ese momento. Y eso puede ocurrir porque nos distrajimos en cosas pasaje...

Si se mantienen firmes, conseguirán la vida.

Hoy con los avances que existen en comunicación se ha puesto de manifiesto la necesidad de que toda publicación o noticia debe tener un contexto. De esta manera, quien recibe la noticia o lee la publicación puede comprender el alcance y la especificidad del mensaje. Y eso es lo que hace el Señor hoy: poner el contexto. Las lecturas de la Santa Misa dominical del mes de noviembre suelen tener como centro del mensaje las cosas últimas que hemos de esperar: la muerte, el juicio (Mal 3, 19-20a), la resurrección de los muertos y la vida futura. Las lecturas de este domingo nos hablan del final de los tiempos. Ese final coincide con la segunda venida de Nuestro Señor. De todas estas lecturas podemos concluir una realidad innegable: el orden natural de las cosas indica que es necesario que todo tenga un final, incluso este mundo tal cual lo conocemos. Ante esta verdad revelada por nuestro Señor Jesucristo, los seres humanos podemos responder de diferentes maneras. Una puede ser caer en ...

Cristo vino y vendrá

Inicia hoy un tiempo litúrgico nuevo: el Adviento. Es un camino espiritual para disponer nuestro corazón a celebrar el Nacimiento de Cristo. Hoy es el primer gran paso en ese camino. Las lecturas de la Santa Misa de hoy nos hablan de las dos venidas de Cristo anunciadas en la Sagrada Escritura. La primera venida anunciada (Jer 33,14-16) ya tuvo lugar: el vástago de David, Jesús, nació de Santa María Virgen. Es el cumplimiento de las promesas que hizo Dios a los Patriarcas, al rey David y al Pueblo de Israel y Judá: El León de Judá, Hijo de David, es rey eterno de justicia y de paz. El Señor Jesús nos anuncia su segunda venida: “ Entonces verán al Hijo del hombre venir en una nube, con gran poder y gloria ” (Lc 21, 27). Los eventos “apocalípticos” que el Señor dice que acompañarán a su venida indican que no cabrá duda de que todos los hombres de la faz de la tierra percibirán físicamente la presencia del Señor con poder y majestad. Cabe preguntarnos: Y entre una y otra venida, ¿qué hace...

No olvidemos el futuro hoy

Desde siempre ha existido en la humanidad una tendencia de olvidarse del futuro, limitando la visión de la vida solo al momento presente. La filosofía hedonista, es decir, aquella que invita a vivir y gozar el placer presente como si no hubiera un mañana, ha ido cambiando a lo largo de los siglos. Para los seguidores de esta filosofía, la religión cristiana ha sido un enemigo a vencer. Y es claro el por qué: El mensaje de Cristo nos invita a poner la mirada y el corazón en el futuro que Dios nos tiene prometido si somos fieles. Para ese modo de pensar y vivir el respetar un código de conducta (el Credo y los Mandamientos) resulta una aberración, porque el verdadero placer, según ese modo de ver y vivir, es el que no conoce límites. Las lecturas de la Misa de este domingo nos recuerdan lo efímero de este mundo y la llamada a considerar la vida futura. Eso no es una negación de que podamos disfrutar el momento presente: es una invitación a vivir el momento presente, a disfrutarlo a pleni...

Dejar atrás las apariencias y las excusas

El próximo domingo celebraremos la Solemnidad de Jesucristo Rey del Universo, que marca el final del año litúrgico y nos recuerda, además, el fin del mundo. El domingo previo, la Iglesia nos propone una serie de imágenes. En la primera lectura de nuestra Misa escuchamos una reflexión del sabio que debe ser leída dentro de la cultura israelita donde predominaba la figura del varón: una mujer virtuosa es mucho mas valiosa que cualquier tesoro porque “Son engañosos los encantos y vana la hermosura”. Las apariencias son absolutamente pasajeras por definición: solo es el aspecto exterior que no dice nada de lo que hay en realidad. La reflexión lógica para nosotros, mirando sea el fin del mundo que el fin de nuestra vida, es que la apariencia es la cosa más inútil. Es mejor ser que solo parecer. Es mejor ser una buena persona que solo parecer una buena persona. Es mejor ser un buen creyente que solo aparentarlo. Por otra parte, en el Evangelio de nuestra Misa de hoy escuchamos la parábola de...

El Señor vendrá

Ya lo confesamos en el Credo: “Subió al cielo y está sentado a la derecha de Dios Padre Todopoderoso. Y desde ahí ha de venir a juzgar a vivos y a muertos”. - El mensaje de Cristo Jesús nos da un sentido completo a nuestra vida. Hoy se nos invita a poner la mirada en el fin. Escuchamos en las lecturas de nuestra Santa Misa de hoy como el Señor instaurará un reinado de paz (Is 2, 1 – 5). Y así ocurrirá. - En el tiempo que media entre nuestro hoy y la segunda venida de Cristo hemos de vivir de tal modo que ganemos la vida eterna. - La cultura moderna invita a todos a vivir como si Dios no existiera o como si no existiera la vida futura. Los medios de comunicación crean necesidades en las personas y empujan a gastar dinero en cosas que no necesitan, o en actividades que prometen diversión “ilimitada”. Muchos quieren reflejar que viven tomando alcohol y dando escándalos, porque piensan que el hombre ideal debe vivir así o quieren ganarse el reconocimiento de personas que viven i...

El fin llegará, no sabemos cuándo, pero llegará

Lo propio de la visión profética es ver una sucesión de hechos, pero no percibir qué tiempo media entre un hecho y otro. Así que hay que el profeta ve hechos pero no tiempo. De este modo hay que interpretar las visiones proféticas y el Señor así lo hace saber: “ es necesario que eso ocurra primero, pero el fin no será enseguida ”. San Pablo está claro en esto, e invita a todos los cristianos a no dejarse llevar por falsos mesianismos. -- De igual manera, el Señor nos invita a estar atentos a esos “falsos mesías”: « Mirad que nadie os engañe. Porque muchos vendrán en mi nombre diciendo: “Yo soy”, o bien: “Está llegando el tiempo”; no vayáis tras ellos. Cuando oigáis noticias de guerras y de revoluciones, no tengáis pánico. Porque es necesario que eso ocurra primero, pero el fin no será enseguida ». -- Los seres humanos sin fe temen el fin de este mundo (y temen el fin de su propia vida) porque han puesto su razón de existir en este mundo. Y creen, firmemente, que sin Dios es posib...

¡Ven, Señor Jesús!

La Iglesia desde siempre ha anunciado que el Señor vendrá por segunda vez. Forma parte de nuestra, de hecho, en el Credo recitamos: “ y desde allí (de la derecha del Padre) ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos ”. Y esto es un hecho que anunciamos y pedimos con frecuencia: en el Padrenuestro decimos “ venga tu Reino ”. En la Santa Misa, en la aclamación después de la Consagración decimos: “ Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección, ven, Señor Jesús ”. Después del rezo del Padrenuestro en la Misa, el sacerdote se dirige a Dios Padre con estas palabras: “ Líbranos de todos los males, Señor, y concédenos la paz en nuestros días, para que, ayudados por tu misericordia, vivamos siempre libres de pecado y protegidos de toda perturbación, mientras esperamos la gloriosa venida de nuestro Salvador Jesucristo ”. El tiempo de Adviento es particular: se trata de vivir la primera y la segunda venida del Señor. Es tiempo de preparación para la Navidad esperando la segun...

La segunda venida del Señor y el fin del mundo

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La narración de la segunda venida está hecha en el lenguaje propio de los judíos quienes usaban imágenes exageradas para anunciar algo importante. Hoy diríamos que está hecho en términos apocalípticos: el Evangelio de nuestra Misa de hoy es un ejemplo de ello. El Señor habla de una conmoción cósmica universal que anunciará la presencia inmediata de Jesucristo Rey. En sus palabras, Jesús nos invita a considerar que este mundo creado por Dios tendrá un fin, el cual no sabemos cuándo será. No importa cuándo sea, siempre será un encuentro con Cristo: “ Entonces verán venir al Hijo del hombre sobre las nubes con gran poder y majestad; enviará a los ángeles para reunir a sus elegidos de los cuatro vientos, de horizonte a horizonte ”.             No debemos tener miedo al final de mundo o de nuestra vida. Siempre será un encuentro con el Señor, el justo y misericordioso Juez, ante quien rendiremos cuenta de lo que hemos sido. L...

LA PARÁBOLA DE LOS TALENTOS

Ya desde el inicio de este mes, las lecturas de la Misa Dominical nos invitan a considerar las cosas últimas o postrimerías: la muerte, el juicio, la segunda venida del Señor. Todo el cap. 25 de San Mateo trata sobre la segunda venida del Señor. Hoy la Iglesia nos presenta la parábola de los talentos. Para conocer mejor la profundidad de esta enseñanza de Jesús, te propongo que prestes atención a algunos detalles: Los servidores : son los cristianos (tú y yo) que deben hacer fructificar los dones recibidos para el crecimiento del Reinado de Dios. El talento : era una medida (una moneda ficticia) que equivalía a 35 o 42 kilos de oro. Para que te hagas una idea, cinco talentos equivaldría al salario de un trabajador para cien años. El Señor quiere referirse a algo muy valioso. El Señor no les da a todos por igual, sino según la capacidad de cada uno. Pero también les exige personalmente. La actitud del que recibió un talento es similar a la del cristiano mediocre que en ...

REPARA EN LOS DETALLES…

Esta parábola, que solo encontramos en el Evangelio según San Mateo, se refiere a la segunda venida del Señor Jesús y la actitud que debemos tener los creyentes. No obstante sea claro el mensaje del Señor, hay que tener por muy cierto que Jesús no da puntadas sin hilos. Hay algunos detalles sobre los que quiero llamar tu atención. El primer detalle es: se trata de una boda . Es una imagen festiva, de alegría, de encuentro. El Señor Jesús usa en varias ocasiones la imagen de una boda y en el libro del Apocalipsis se usa la figura de una boda (las bodas del Cordero) para hablar de la instauración del Reino de Dios. Segundo detalle: el aceite . Es un producto normalmente de origen vegetal. Era muy apreciado y tenía múltiples usos: para bendiciones y consagraciones; también tenía uso medicinal y cosmético (para perfumes). También se usa para llenar las lámparas que iluminan los hogares. El aceite, para algunos Santos Padres, es un símbolo del corazón del hombre lleno de la ...

No hay amor sin fruto

En múltiples ocasiones hemos escuchado aquel refrán que dice: “Obras son amores y no buenas razones”. Y eso es cierto también en la vida espiritual. Así lo escuchamos en la segunda lectura de la Misa de hoy (Fil 1, 4-6. 8-11). Que el amor de Cristo Jesús siga creciendo más y más : Desde el momento de nuestro bautismo fuimos configurados en Cristo (Gal 3,27), es decir, que ahora somos miembros de Cristo Jesús. Debemos ser su imagen. En nosotros debemos tener los mismos sentimientos de Cristo, su mismo amor (Fil 2, 5). Ese amor que llevó siempre a Jesús a hacer todo para agradar al Padre, a buscar el bien de los hermanos (en orden material y espiritual) hasta llegar al extremo de dar su propia vida por todos los hombres. Debemos dejar que ese amor de Cristo crezca en nosotros, ser cada vez más imagen de Jesús. Se traduzca en un mayor conocimiento y sensibilidad espiritual : Es la condición y la consecuencia necesarias. Si quiero dejar que el amor de Cristo crezca en mí debo cono...