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No debemos temer a la verdad

  Las lecturas de este Domingo de Ramos en la Pasión del Señor nos ofrecen la posibilidad de meditar y reflexionar sobre muchísimos temas de nuestra vida personal y nuestra relación con Cristo Jesús. Comparto contigo esta reflexión En nuestro país solemos decir una frase: “Por la verdad murió Cristo”. Es una frase histórica y teológicamente perfecta. Al mismo tiempo debería resultar para nosotros en una invitación a tener un compromiso firme con la verdad. Y no me refiero a la verdad de una noticia o a la verdad de un hecho histórico. Me refiero a la verdad propia, a reconocernos como somos y aceptar lo que somos delante del Señor. Como escucharemos en la lectura de la Pasión del Señor (Mc 14, 1—15, 47), el Maestro mantuvo una posición coherente con su realidad personal delante de Poncio Pilatos. Sin embargo, no podemos decirlo mismo de otros personajes que escuchamos en los relatos del Evangelio de hoy. En primer término, debemos mencionar al pueblo reunido en Jerusalén por esos d...

Evitar a toda costa la hipocresía religiosa

 Las lecturas de la Misa de hoy como siempre tienen una riqueza particular. Sea la primera lectura que el Evangelio hablan de la profecía sobre el Mesías y su cumplimiento. Sin embargo, ambas lecturas suponen también una invitación a evitar la hipocresía religiosa que es también un peligro que podemos correr en este tiempo de Navidad. Ajaz, rey de Judá, fue un rey muy malo. Dice la Biblia que “sus hechos no fueron rectos a los ojos del Señor, su Dios” (2Re 16, 2). Al ver su reino en peligro, no dudó el profanar el Templo de Jerusalén saqueando todos los utensilios de oro y plata para ofrecerlo como un presente al rey de Asiria para que lo ayudara en la guerra (2Re 16, 7 – 8). Ese es el rey a quien se dirige el profeta en la primera lectura (Is 7, 10-14). A pesar de ser un rey malo e idólatra, Dios le ofrece la oportunidad de volver a Él y confiar en su providencia. El profeta le dice que pida una señal, y el rey –todo un caradura– le dice que no quiere tentar al Señor. Y de ahí el ...

Habla Jesús, el Maestro

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Las lecturas de la Misa de este domingo son de una belleza única. Podríamos hacer múltiples reflexiones, pero esa es una tarea personal. Te dejo una para tu provecho. - La primera lectura nos deja muy en claro que la fidelidad a Jesús es una decisión personal insustituible: Si quieres, guardarás los mandamientos y permanecerás fiel a su voluntad . Y, como respondimos en el Salmo, será Dichoso el que camina en la voluntad del Señor . Debe ser una súplica constante la oración que escuchamos en el Salmo: Muéstrame, Señor, el camino de tus decretos, y lo seguiré puntualmente; enséñame a cumplir tu ley y a guardarla de todo corazón . - En el Evangelio, escuchamos la continuación del Sermón de la Montaña (Mt 5). Hoy, el Maestro nos enseña cómo cumplir a cabalidad la Voluntad del Señor. En primer término, no se trata de un simple cumplimiento externo sino que se ha de alejar de la mente y del corazón cualquier pensamiento o deseo que pueda conducirnos al pecado. Esa es la razón po...

El Señor conoce cómo somos

Las lecturas de la Misa de este domingo nos manifiestan uno de los atributos del Señor: Dios lo sabe todo, lo que tenemos en el corazón, hasta nuestros pensamientos más profundos. -- Los seres humanos normalmente nos dejamos llevar por las apariencias, y eso no es malo. Nadie compraría una fruta de mal aspecto con el argumento de que por dentro probablemente esté bueno. Lo malo del ser humano es que, cuando juzgamos a otras personas, las apariencias influyen en nuestra decisión. Pero no solo eso: la percepción que cada uno tenga de sí mismo influye en el trato con los demás. -- El Señor inicia la parábola de hoy (el publicano y el fariseo que fueron a orar al Templo de Jerusalén, Lc 18, 9-14): dijo esta parábola a algunos que se confiaban en sí mismos por considerarse justos y despreciaban a los demás . No es un secreto para nadie que no existen las personas perfectas. Todos, quien más quien menos, tenemos defectos. Creerse perfectos (una suerte de autoestima patológica) supone q...

Tal cual somos

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  Las lecturas de nuestra Santa Misa de este domingo tienen un claro mensaje: dejar la soberbia de lado. No es sana. No es buena y envenena el alma.          El mundo ha ido adoptando como norma el aparecer, el destacar, el llevar una vida “plástica”. Recientemente, han ocurrido una serie de hechos y algún que otro estudio que demuestran que el fenómeno de las redes sociales ha exacerbado la voluntad de aparentar una vida inexistente ante los demás. Al mismo tiempo, se vuelve noticia el que una persona humilde (objeto de burlas de otros, inclusive) aprovechando una oportunidad logra el reconocimiento y el éxito a los ojos del mundo. También ha aparecido un concepto llamado “karma” según el cual el soberbio o fanfarrón recibe una lección a los ojos de todo el mundo.          Todo esto es una señal inequívoca que el mundo sufre de un vacío de valores, de virtudes, de Dios.          Hoy en la pri...

Habla el Maestro

Las lecturas de la Misa de este domingo son de una belleza única. Podríamos hacer múltiples reflexiones, pero esa es una tarea personal. Sin embargo te dejo una para tu provecho. La primera lectura nos deja muy en claro que la fidelidad a Jesús es una decisión personal insustituible: Si tú lo quieres, puedes guardar los mandamientos; permanecer fiel a ellos es cosa tuya . Y, como respondimos en el Salmo, será Dichoso el que cumple la voluntad del Señor . Debe ser una súplica constante la oración que escuchamos en el Salmo: Muéstrame, Señor, el camino de tus leyes y yo lo seguiré con cuidado. Enséñame a cumplir tu voluntad y guardarla de todo corazón. En el Evangelio, el Maestro nos enseña cómo cumplir a cabalidad la Voluntad del Señor. En primer término no se trata de un simple cumplimiento externo sino que se ha de alejar de la mente y del corazón cualquier pensamiento o deseo que pueda conducirnos al pecado . Esa es la razón por la cual el Maestro nos enseña que enojarse, i...

Creyentes auténticos

Las lecturas de la Misa de hoy son preciosas. En particular hay una idea que las une: Dios, al no fijarse en la apariencia, ve el corazón y conoce la intención de nuestras acciones. Así no importan las apariencias sino los hechos. En la primera lectura, el profeta Ezequiel –siempre de parte de Dios– dice que el único interés que el Señor tiene es que el hombre vaya por buen camino. Si ha vivido mal antes, no importa: lo que importa es que hoy se arrepintió y volvió al buen camino, así los hombres piensen que es injusto el proceder del Señor. “Yo no quiero que el malvado muera, sino que cambie de conducta y viva, Yo, el Señor, lo afirmo” (Ez 18,23) En la segunda lectura, San Pablo invita a los filipenses –y a todos nosotros hoy– que alejemos de nuestro corazón cualquier tipo de sentimientos que puedan desdecir del nombre de cristianos. Más bien tengamos siempre los mismos sentimientos de Cristo Jesús. Es una invitación a evitar el doblez de corazón, y buscar más bien la aut...

LA APARIENCIA SIRVE DE POCO…

El Justo Juez. Este título se lo da San Pablo a Jesús,  y ya los israelitas se lo daban a Yahweh. Es uno de los tantos atributos de la divinidad: o   El Señor no se deja impresionar por las apariencias. o   El Señor premiará los esfuerzos de cada quien. o   El Señor escucha la oración del  hombre justo. o   El Señor ve el corazón de todos. Sabe lo qua hay en el corazón del hombre, hasta los pensamientos más profundos.             Todas estas afirmaciones las hemos escuchado en las lecturas de hoy. No debe caber ninguna duda de que el Señor Nuestro Jesucristo es un justo juez. Los seres humanos normalmente nos dejamos llevar por las apariencias, y eso no es malo. Nadie compraría una fruta de mal aspecto con el argumento de que por dentro probablemente esté bueno. Lo malo del ser humano es, cuando al juzgar a otras personas, las apariencias influyen en nuestra decisión. ...

Lo que nos enseña la purificación del Templo

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El pasaje del Evangelio que escuchamos hoy está lleno de enseñanzas a las que deberíamos prestar atención.

El Señor mira el corazón

Las lecturas de la Misa de este domingo nos manifiestan uno de los atributos del Señor: Dios lo sabe todo, lo que tenemos en el corazón, hasta nuestros pensamientos más profundos.