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Seguimos a Cristo Jesús

Lo que define al cristiano es seguidor de Cristo Jesús en la Iglesia. Y esto es definitivo y no admite ningún tipo de discusión. - Ciertamente el Señor se sirve de mediaciones humanas: se sirve de hombres y mujeres para hacer llegar su mensaje, para dispensar su gracia y los dones de la salvación. No cabe duda: Dios lo ha querido así. Si recordamos el pasaje del pobre Lázaro y el Rico, éste último, estando en el infierno le pide a Abrahán que mande a Lázaro a la tierra para que convierta a sus hermanos para que no vayan al infierno. Abrahán responde: Tienen a Moisés y a los profetas (Lc 16, 29) No puede ser más elocuente: Ya Dios se sirve de seres humanos para invitar a la conversión. - También es verdad que de los hombres que Dios llama, hay algunos que resultan instrumentos más eficaces y otros menos. Eso no es excusa ni tampoco da pie a que los cristianos sigan a seres humanos. Mal signo sería que algún fiel cristiano dijera que solo cree al sacerdote tal o la hermana cua...

El pase de testigo

En las olimpiadas hay una competencia que se llama “carrera de relevos”. cuatro corredores recorren una misma distancia pasándose un tubo largo llamado “ testigo ”. Cada corredor debe poner en mano del siguiente corredor el testigo. La vida de la Iglesia es como una carrera de relevos, solo que no todos corren una distancia igual. Sin embargo, todos deben entregar lo mismo a los siguientes: Cristo Jesús. Ya desde el Antiguo Testamento Dios había determinado que Israel debería ser luz de las naciones para que la salvación alcanzara hasta los últimos rincones de la tierra. El Pueblo de Dios debía iluminar, dar luz a todos los pueblos: dar a conocer al amor de Dios a los hombres, el amor que salva: el Mesías, Cristo Jesús (Is 49, 3 - 6). En el Evangelio es notoria la actitud de Juan Bautista: “ yo lo he visto y he dado testimonio de que este es el Hijo de Dios ” (Jn 1, 34). Está hablando de Cristo Jesús, su pariente. Juan Bautista gozaba de una gran ascendencia sobre el Pueblo ...

Cuando Dios se hace uno como nosotros

La Iglesia nos enseña que el mensaje de salvación que Cristo nos trae, se realizó mediante palabras y gestos. Este pasaje del bautismo del Señor es uno de esos tantos episodios en los que el Señor nos dice más que las palabras. - Lo primero que debemos tener en cuenta es que el bautismo de Juan no es el sacramento del Bautismo que fue instituido por el Señor. Es un bautismo diferente, de hecho, San Pablo cuando llegó a Éfeso se encontró con unos discípulos. Al hablarles del Espíritu Santo, los discípulos le manifiestan que no han oído hablar de Él. San Pablo le pregunta qué bautismo han recibido y ellos le dicen “el bautismo de Juan”. San Pablo les aclara: “ Juan bautizaba con miras a un cambio de vida y pedía que creyeran en Jesús ” (Hech. 19, 4). Efectivamente, el mismo Juan dice: “ Yo los bautizo en el agua en señal conversión. Pero después de mí viene uno con más poder que yo… y él los bautizará en el Espíritu Santo y fuego ” (Mt. 3, 11; Lc. 3, 16) Lucas dice también: “ Juan em...

Familia impregnada con valores cristianos

            Hoy nos unimos a toda la Iglesia para celebrar la fiesta de la Sagrada Familia: José, María y Jesús. Como se ha dicho desde siempre, es el modelo de la familia cristiana. -             Ciertamente conocemos poco del día a día de la Sagrada Familia. Sin embargo, hay trazos en las páginas del Evangelio que hablan del talante de José y María. Esas actitudes son inspiración para las familias de todos los tiempos, tal como lo dijo el Papa Pablo VI en Nazaret. -             En las páginas del Evangelio leemos la dedicación y el cuidado de José por su familia, su amor por María su esposa, su profesionalidad como artesano, al mismo tiempo que su preocupación por Jesús. De María sabemos muchísimo. Ambos, José y María eran muy religiosos, tanto que iban a Jerusalén por las principales fiestas, para estar en el Templo. -             Co...

El centro de nuestra fe: Jesús es salvador

Las lecturas de nuestra Santa Misa este domingo poseen una profundidad particular. Todas apuntan a Jesucristo y en especial, a su condición de salvador. - En la primera lectura (Is 7,10-14), ante la desfachatez de Acaz que había expropiado el oro del Templo para darlo como ofrenda al enemigo, el profeta invita al rey incrédulo a que pida una señal para que ponga su confianza en Yahweh. Hipócritamente, le dice al profeta que no quiere tentar al Señor. El profeta anuncia entonces una imagen en la que una virgen daría a luz a un niño que sería Dios con nosotros (Enmanuel). - Evidentemente, para los israelitas era difícil de entender porque, para ellos, todos los nombres tienen un significado normalmente religioso. Probablemente pensaban que respondían a un de los tantos nombres de otros personajes de Israel. Sin embargo, es claro que el profeta hablaba de un hecho extraordinario, y aunque el mismo profeta no lo supiera, estaba anunciando que Dios está con nosotros en el niño que ha...

Esperanza en lugar de desilusión

La última parte del libro de Isaías se llama “el libro de la consolación”. Fue escrito en la época en que Israel fue deportado a Babilonia y en el territorio de Israel se vivía una pobreza y necesidad atroz, y los que habían salido de Israel y Judá añoraban volver a su tierra. Dios envía a los profetas para decirles que no pierdan el ánimo, que esa situación es pasajera, que Dios no olvida su promesa, que deben mantenerse firmes y que el Ungido del Señor dará un sentido pleno a todas las promesas de Yahweh. . La Iglesia nos propone diversos pasajes de este libro de la consolación para que consideremos este mensaje del Señor durante este tiempo de Adviento. . Algo de lo que ningún cristiano puede dudar es de la experiencia del mal: en nuestra vida y alrededor de nosotros; físico o moral. El creyente en Cristo Jesús no puede dejarse abatir por esta experiencia. Al contrario. Todo cristiano debe fortalecer la esperanza en Dios: las dificultades de esta vida no deben ni pueden hacern...

El inicio de los últimos tiempos

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Hoy nos unimos a toda la Iglesia en la celebración de la Solemnidad de la Inmaculada Concepción de María. La Iglesia, desde siempre, ha creído que el Señor, en atención a que María sería la Madre de Jesús, la libró de cualquier mancha de pecado original desde el mismo momento de su concepción. Ese momento marca el inicio de los últimos tiempos. -- Una de las advocaciones marianas más antiguas y ha sido una expresión de que el pueblo cristiano ha creído que Dios Padre Todopoderoso concedió el privilegio a María de verse libre de toda mancha de pecado original. -- En la primera lectura de la Santa Misa escuchamos el relato del pecado original, pero también escuchamos la promesa del Salvador (Gen 3, 9 – 15. 20): La descendencia de la mujer, Jesús, pisará la cabeza de la serpiente, el demonio. La victoria de Cristo había sido ya anunciada y se menciona específicamente como descendencia de la mujer. -- En el Evangelio (Lc 1, 26 – 38) escuchamos el relato de la Anunciación del Ánge...