La confianza en el que todo lo puede
Este domingo, las lecturas de nuestra Santa Misa nos invitan a reflexionar sobre la confianza en el Señor, especialmente en los momentos en que la adversidad, la frustración y el fracaso se convierten en la experiencia más fuerte de nuestra vida.
Las generaciones más jóvenes no toleran el fracaso o la adversidad, siendo estas una de las experiencias más comunes y frecuentes en la vida. Nuestra condición humana, material, ya nos hace imperfectos e influye en todo lo que hagamos. Ahora bien, eso no nos convierte en pesimistas. Esa situación es asumida de manera diferente por quien tiene fe en Cristo y por quien no tiene fe en el Señor.
La fe en Cristo marca la diferencia. La fe no hace que las cosas sean fáciles (es un error pensar que Dios tenga que darnos y hacernos todo), la fe nos da una fuerza particular en el alma para que podamos seguir adelante porque tenemos la certeza de que Cristo Jesús nos acompaña en cada momento, no importa cuán difícil sea.
El profeta Jeremías, escuchamos en la primera lectura (Jer 20, 10-13) ante las voces de sus adversarios que querían acabar con él, expresa su confianza: “el Señor, guerrero poderoso, está a mi lado”. El salmo (68) nos expresa la convicción de que, en medio de la enfermedad, la persecución o el abandono, la fe en el Señor concede una fortaleza singular: “quienes buscan a Dios tendrán más ánimo”. San Pablo lo expresará con otras palabras más adelante: “Todo lo puedo en Cristo Jesús que me da fuerzas” (Fil 4, 13).
En el Evangelio (Mt 10, 26-33) el Maestro quiere ponernos en alerta ante la persecución y la contrariedad por causa de la fe o del testimonio. Siempre habrá quien nos critique, que nos amenace o incluso que tome represalias o medidas en nuestra contra por nuestra fe o por nuestra conducta. Es fácil ser tentados a renunciar o a ceder a la presión. Y el Señor nos recuerda que estamos en las manos de Dios y que no debemos temer a quien nos amenaza: “No tengan miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma… ¿No es verdad que se venden dos pajarillos por una moneda? Sin embargo, ni uno solo de ellos cae por tierra si no lo permite el Padre. En cuanto a ustedes, hasta los cabellos de su cabeza están contados. Por lo tanto, no tengan miedo, porque ustedes valen mucho más que todos los pájaros del mundo”.
Cuando tengas la certeza de la voluntad de Dios sobre ti, y sientas la amenaza de otros, las críticas malsanas o el temor ante lo incierto, recuerda que el Señor está y estará siempre contigo. Y no te abandonará.
Que la bendición de Dios te acompañe hoy y siempre.
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