Sin miedo a anunciar a Jesús
Es una práctica bastante común entre nosotros el que, si sabemos de las bondades de un determinado producto, no dudamos en recomendarlo. También si hemos tenido una buena experiencia con algún profesional, un médico o un abogado, por ejemplo, solemos recomendarlo a alguien cercano si se encuentra en una situación similar a la nuestra. Hoy en el Evangelio (Jn 1, 29-34) escuchamos cómo Juan Bautista no duda en anunciar a todos que Jesús, el Mesías prometido, se hallaba ante los ojos de los circunstantes. Evoca la figura del cordero, animal que se usaba en sacrificio en los cultos del Antiguo Testamento y era la comida principal de la Cena Pascual. La sangre del cordero pascual, untada sobre las puertas de la casa donde se comía la Cena, era la señal que libraba a esa familia de la muerte. Esta intervención de Juan el Bautista tiene lugar después de un interrogatorio que le hacen los levitas y sacerdotes, en el que afirmó sin titubeos: Yo no soy el Mesías (Jn 1, 20). Ahora, reencont...