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Mostrando entradas de febrero, 2026

Sacrificio y compañía

  El Evangelio de nuestra Misa de hoy (Mt 17, 1-9), nos da muchos elementos para nuestra reflexión. Hoy quiero ofrecerte una reflexión particular. Dice el evangelista que Nuestro Señor Jesucristo, junto con tres de sus apóstoles más cercanos, subió a un monte y allí ocurrió el evento que conocemos como la Transfiguración del Señor. Al final, escuchamos como el Maestro advierte a los discípulos que no debían contar absolutamente nada hasta después de su pasión, muerte y resurrección. Voy a detenerme en dos particulares. El primero, sobre la subida a lo alto del monte; la segunda, la palabra del Señor: " Levántense y no teman ". El Evangelio dice que el Maestro les hizo subir a un monte alto. Sin duda, uno de los motivos era alejarse del ajetreo de la vida diaria, eliminar todo obstáculo o tentación para dedicarse al encuentro con Cristo Jesús. Ahora bien, tampoco podemos dejar de lado lo simbólico de la subida: el esfuerzo que hay que hacer para encontrarse con Jesús. Por lo q...

Con el demonio no se dialoga

  Hoy en el pasaje del Evangelio escuchamos cómo el demonio, aprovechando una circunstancia especial en la vida del Señor después de 40 días de ayuno se acerca a Él para intentar hacerle fracasar en su misión. Este pasaje se le llama “las tentaciones de Jesús en el desierto”. La primera tentación que presenta el demonio tiene que ver con vender como “más importante” la satisfacción de las necesidades materiales. El demonio, percibiendo el esfuerzo que hace el Maestro por llevar una vida austera y de penitencia en el desierto, cree que Jesús cederá a la tentación de renunciar a la voluntad de Dios Padre por la oferta de pan. El Señor le responde haciéndole saber que nada será más importante que la salvación de la propia alma: No sólo de pan vive el hombre, sino también de toda palabra que sale de la boca de Dios. La segunda tentación tiene que ver más con la pobreza de pensamiento. El demonio cree que el Señor está obligado a mostrar siempre su poder incluso cuando no es necesario. ...

EL ÁNIMO DE HACER LO QUE DIOS QUIERE

  Las lecturas de Nuestra Santa Misa nos invitan a considerar, entre otras cosas, lo importante que es el que nuestro ánimo de seguir a Jesucristo esté presente en todos los ámbitos de nuestra vida. Eso que llama la Sagrada Escritura: justicia, que no es otra cosa que lo que hoy llamamos santidad. Lo primero que debemos considerar es que cumplir la voluntad de Dios es un acto íntimo y único: nadie puede hacerlo por nosotros ni quererlo por nosotros. Ya lo escuchamos en la primera lectura: “ Si tú lo quieres, puedes guardar los mandamientos; permanecer fiel a ellos es cosa tuya ” (Sir 15, 16). Ante el Señor solo podremos exponer lo que hicimos o dejamos de hacer, sin culpar a alguien o a algo. En el Evangelio (Mt 5, 17-37) escuchamos el discurso del Maestro en el que nos invita a rectificar la intensión de lo que hacemos. No es suficiente con solo hacer. Nosotros estamos llamados a ser mucho mejor que eso. En la época en que peregrinó el Señor en este mundo, la práctica de la fe en ...

Nuestro testimonio y nuestra palabra

  Las lecturas de este domingo nos invitan a considerar dos elementos importantes en nuestra vida como seguidores de Cristo Jesús. Por una parte, nuestro testimonio de vida y, por otra, nuestra palabra anunciando a Cristo Jesús.  En el evangelio de hoy (Mt 5, 13-16) el Señor utiliza dos imágenes que tienen una perfecta analogía con la vida del creyente. Cristo Jesús nos dice que somos la sal de la tierra y la luz del mundo.  La sal es el ingrediente que usamos al momento de cocinar para realzar los sabores de lo que comemos. Es misión nuestra hacer que nuestra vida sea el elemento que dé un significado diferente y una apreciación favorable del mundo. Hemos de tener claro que el mal nunca va a tener la última palabra. Es por ello que nosotros hemos de vencer el mal a fuerza de bien de tal manera que, aunque veamos que las fuerzas que quieren apartar los corazones de Cristo vayan tomando la delantera, nosotros tendremos la confianza de que estamos del lado del Ganador....